Una cocina diseñada para convertirse en el centro de la vivienda
En el proyecto de interiorismo Casa Luz, la cocina se concibe como un espacio donde diseño, funcionalidad y confort se integran de forma natural. La distribución favorece una relación fluida entre las distintas áreas de la vivienda, dando lugar a un ambiente amplio, luminoso y pensando para disfrutar tanto del uso cotidiano como de los momentos compartidos.
El proyecto, desarrollado por la interiorista Cristina Puerta, refleja una cuidada integración entre arquitectura interior y mobiliario, donde cada elemento contribuye a crear una composición equilibrada y atemporal.
Muebles de cocina INKO con isla central
La cocina se organiza a partir de dos volúmenes principales. El primero es una isla de grandes dimensiones, que concentra la zona de cocción mediante una placa con extractor integrado e incorpora un espacio abierto en su parte posterior. Este recurso aligera visualmente el conjunto y ofrece un lugar para integrar elementos decorativos o de almacenamiento, aportando mayor dinamismo a la composición.
El segundo volumen adopta una configuración en forma de puente, combinando columnas de almacenaje con muebles altos y bajos que integran la zona de aguas. Esta distribución optimiza el espacio de trabajo y mantiene una imagen ordenada y funcional.
La calidez de la madera como protagonista
El mobiliario se resuelve con nuestro modelo UNIKA en acabado Acacia, un laminado efecto madera que aporta luminosidad, textura y una marcada sensación de calidez. La naturalidad del acabado se complementa con el tirador nº443 en negro, que introduce un elegante contraste y define el carácter contemporáneo de la cocina.
En la zona de aguas, los muebles superiores incorporan un sistema de apertura push, eliminando elementos visibles y reforzando la continuidad de las líneas. El resultado es una cocina donde la combinación de materiales, la funcionalidad y el cuidado por el detalle.
📍 Cristina Puerta | Calle de Almagro, 13 Madrid




